Distric 9, 2009
Los extraterrestres necesitan nuestra ayuda.
Una nave aparece en la Tierra, en
la gran Johannesburgo (Sudáfrica). Durante 20 años el contacto entre
humanos y aliens es prácticamente inexistente, ya que se les trata como
refugiados, pero no pueden salir de sus campos de concentración.
Neill Blomkamp (Elysium, 2013), el causante de esta
llegada, rescata la idea de sus cortos mas alabados y da vida en su ópera prima
a una nueva concepción del cine de ciencia ficción, convirtiéndose así en un
referente en su campo. Es capaz de crear una alegoría entre ricos y pobres, tan
actual como nunca antes había sido, sin perder ni un ápice de su género. Eleva
la ciencia ficción a un campo nuevo donde nos demuestra que no hay que irse
muy lejos ni generar una
humanidad con artilugios que no sabemos para qué sirven.La realización del filme es soberbia, muestra lo que se necesita mostrar y cuenta con detalles que se quedan grabados en la memoria, usando referencias de otros filmes, está claro, pero haciéndolos suyos y generando una inquina hacia la humanidad. Y pone a nuestro director en el punto de mira del mundo de la ciencia ficción.
En cuanto al guión, también de
Neill Blomkamp y de Terri Tatchell (Chappie,
2015) es una perfecta alegoría de lo que está sucediendo hoy día, pero que ya
ha sucedido más de una vez en la historia. Es una reflexión de cómo se comporta
el hombre ante lo que no entiende. La película en sí es toda una metáfora, si
claro, adulterada con ciencia ficción, pero nunca se alejada de su compromiso
social, de sus ideas y de su trama principal; como tratamos al desconocido.
Inherentemente, lo más de ciencia ficción queda en un segundo plano bastante activo, ya que, es el hilo conductor de la trama, por eso resulta curiosa la película. Su tema principal es uno, claro y conciso, racismo, pero se mueve, esa trama es posible gracias a la ciencia ficción, gracias a que hay artilugios extraños o
acontecimientos no de este mundo; por eso funciona, por eso es real. Su universo ficcional es completamente funcional.Inherentemente, lo más de ciencia ficción queda en un segundo plano bastante activo, ya que, es el hilo conductor de la trama, por eso resulta curiosa la película. Su tema principal es uno, claro y conciso, racismo, pero se mueve, esa trama es posible gracias a la ciencia ficción, gracias a que hay artilugios extraños o
Hablando del elenco, es magistral. Haber usado actores tan poco conocidos como Sharlto Copley (El Equipo A, 2010) haciendo de nuestro
héroe por sorpresa o Jason Cope (Spud,
2010) recreando a nuestro alienígena más humano, hace que el filme tenga un
aire de documental, como si fuera un reality de televisión.
Es la guinda que le da al pastel,
su aire de reality de televisión, como si nos estuvieran contando algo sucedido
y nos quisieran informar de todo. El uso de cámara al hombro o de movimientos
rápidos y certeros, son ese aire de medio documental medio película seria de
alienígenas.
Destacar sus efectos especiales, esa nave espacial es la más real generada a principios de siglo en una película indie; y, seguro que no me alejo mucho de la realidad, si digo que son los mejores efectos del cine sudafricano.
Simplemente resaltar que este filme
se adelantó a su tiempo y predijo la crisis de refugiados de hoy día. Debería
hacerse una review del filme y ponerse en todas las televisiones para comprender
que, ese desconocido, es nuestro hermano, aunque venga de otro mundo.
Puntuación: 7/10
Puedes encontrar la película para disfrutarla en casa aquí:
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